Los powerlifters de la USAPL que querían ir al Mundial de la IPF se han cambiado de nacionalidad para poder competir.

Parece que al final el culebrón entre la IPF (International Powerlifting Federation) y la USAPL (United Stats America Powerlfiting) va llegando a su fin, después de la sanción por parte de la federación internacional impuesta a la federación estadounidense durante doce meses, hizo que los atletas no pudiesen ir a competir al Mundial que se va a celebrar a finales de setiembre en Suecia.

Pero, como dicen, hecha la ley hecha la trampa, y es que los atletas estadounidenses no todos, pero muchos de ellos, se han nacionalizado a las Islas Vírgenes pertenecientes a Estados Unidos pero con su propia nacionalidad que hace que no compitan por Estados Unidos si no por las Islas Vírgenes.

Russel Orhii con su medalla de campeón de los RAW Nationals.

Con esta «triquiñuela» estos atletas finalmente podrán competir en el Mundial, y así evitar la sanción de doce meses impuesta por la IPF.

Ahora quedará ver como termina, ya que la USAPL ha puesto sus campeonato «Raw Nationals» para el 2022 en la misma fecha que el Mundial de la IPF, en un intento para hacer sombra al evento más importante de powerlifting del planeta.

Para finalizar, también parece que muchos atletas estadounidenses no van de la mano con la USAPL y su cruzada contra la IPF y en su intento para hacer un Pro Show para finales de este año y dar premios, los mejores levantadores estadounidenses Taylor Atwood y Amanda Lawrance ya han dicho que ellos no van a participar, por lo que parece que hay voces dispares dentro de la federación estadounidense y no todo el mundo se cree su intento de hacer ver a la opinión pública que ellos son los perjudicados y es la IPF junto con la WADA los que van a por ellos.